Continuamos en Halloween, un período fascinante para mi. Las historias de Halloween tienen más de la vida real de lo que la gente cree. Hay personajes para todos: el famoso gitano del que hable hace unos días, el pirata que busca los tesoros, la bruja que nos hace la vida imposible, el lobo que nos martiriza y el vampiro, mi preferido, que nos seduce como Edward Cullen, como díria mi sobrina OMG!!! Ahora el ícono clásico de Halloween ¿cuál es? El fantasma.
Este personaje asusta, aparece y desaparece cuando quiere. Cualquier parecido con relaciones que hemos tenido no es pura coincidencia. Nos dejamos, volvemos, nos amamos, nos odiamos, toda una odisea. El fantasma usualmente tuvo un pasado hermoso que no volvera, con un final inconcluso, triste, que no le permite evolucionar y que su inseguridad lo mantiene aferrado a lo que conoce por no aceptar que ya murió.Si sabe que uno le teme, el fantasma puede aparecer en varios periodos de nuestra vida.
Casi todos en el transcurso de la vida hemos tenido un fantasma, al que el miedo, quizás a la soledad nos ha hecho sucumbir. La realidad es que de por si el fantasma es el más solitario de los personajes. Carece de amor propio, seguridad y confianza. Mas que permitir que nos aceche, el fantasma hay que enfrentarlo, darle caput para que deje el limbo y darle paz a él y a uno mismo. Usualmente, luego que el fantasma se aleja y acepta que ya murió, hay un período de tristeza pero tambien de autofortaleza que al final se convierte en luz y evolución.
He tomado guille de "Ghostbusters" y he comenzado a exterminar mis fantasmas y rezarles para su buen camino. Al final del dia, soy la única que puede hacerlo. Por mi que aparezcan sólo en Halloween, decorando las tiendas y oficinas. Entre ballet, baloncesto y la rainbow no es fácil enfrentar un fantasma pero si no es uno quién. Happy Halloween!