Recientemente he sentido que no me escuchas. Trato de hacerte entender que esta turbulencia me esta afectando, que me siento sola, que es muy duro la maldad que hay a mi alrededor, que me tienes ciega y totalmente perdida. He tratado de seguir Tu camino y entender lo que quieres de mi pero en ese proceso me apagaste Tu luz.
Los últimos 2 años de mi vida han sido una constante prueba de fe. Me he tambaleado, he confiado, he renegado, he confiado, me he alejado pero he vuelto al camino y aún así siento que no me contestas. Hoy vengo a pedirte perdón. Cada silencio tuyo sólo es una muestra de que estás ayudándome a madurar, a entender lo que es importante, a que luego de la tormenta siempre el paisaje es mas hermoso. No se por que nunca realice que me estás preparando para ese milagro y si no estoy preparada para recibirlo, no sabré conservarlo. He sido egoísta por que simplemente quiero MI contestación, y no he confiado en que Tu me guías y que Tu fe en mi es mas grande que cualquier cosa. Si fe en mí. Tienes fe de que aun en el silencio voy a sentir que estás conmigo, que me guías que me iluminas y que voy a hacer lo correcto. Confías tanto en lo que he aprendido de Ti que esto es similar a cuando dejo a mis hijos en alguna actividad, estoy segura de que los prepare para lo que tienen que hacer.
Padre Mío se que hay tantos problemas en el mundo que los míos son migajas, he sido insensible ante el dolor de otros por que pienso que el mío es más grande. Hoy me levante y di una larga caminata y en el proceso llovió como nunca. Fue una lluvia fría, fuerte y en otros momentos me hubiese molestado. En vez de salir corriendo, me quede ahí, seguí mi camino, lloré como nunca. Irónicamente, entre sollozos y gritos, comencé a sentir que cada gota me purificaba y el viento me hablaba diciéndome “Estoy aquí, no me ves, pero estoy aquí.” Cuanta rabia dejaste salir de mí y en esa vorágine de lluvia, viento y dolor, llegó el arrepentimiento.
Mi Padre, me has contestado cada pregunta. No a mi forma, sino asegurándome que quieres mi bienestar. Has alejado gente, cosas sueños que quiero pero a la misma vez que no me convienen y has acercado a mi la gente, el camino, que realmente vale. Que injusta he sido. Realmente no he confiado en que el Espíritu Santo me esta guiando y la Virgen me está aconsejando. He tomado la determinación de alejarme de varias cosas para volver a encontrar mi foco, mi centro, restaurar mi fe y sobre todo mi conexión contigo. Sólo te pido que no me abandones, que sigas ahí y no pierdas la fe en esta hija tan imperfecta.
Sigo teniendo las mismas peticiones, sólo que esta vez confío plenamente que sabes el momento que se me deben presentar. Si es una etapa de purificación, la acepto con humildad por que se que es lo que necesito. Una última súplica, en este proceso no abandones a mis hijos para que entiendan por lo que mamá esta pasando y todo lo que hemos construido se solidifique más. No quiero fallarte con lo mas puro que tengo en mi vida. Te amo mi Dios y perdóname por haberme perdido, desenfocado y sobre todo dudar de tu bondad, amor y misericordia. Soy tan imperfecta que creo que todo a mi lado es imperfección y no valoro lo perfecto que eres. Entre el amor, la fe y tu bondad espero continuar este plan maestro que tienes conmigo y los míos. Gracias por no abandonarme y confío en Ti.
No comments:
Post a Comment