Tuesday, November 16, 2010

La culpa la tiene Mattel

     Una de las cosas que mejor recuerdo de la Navidad es cuando llegaba el católogo de Mattel para que los niños escogieran su lista de regalos. Recuerdo en mi casa de Mayaguez, levantarme temprano para hacer mi lista recortando mis juguetes preferidos de ese hermoso librito y el catálogo de Spiegel. Para colmo siempre finalizaba la carta con y "todo lo que me quieran traer" para que tanto Santa y los Reyes supieran que era agradecida si se equivocaban. También recuerdo, que mi madre y sus hermanas eran unas exageradas y las nochesbuenas nos reuníamos en casa de mi abuela toda la familia a celebrar y abrir regalos. O sea, eramos como 10 primos, y el revolú de papeles y la cantidad de regalos era fuera de lo común. ¡Cuántas cacerolas dañamos usandolas de instrumento musical! En el caso de los Reyes, mi familia paterna siempre ha tenido Promesa de Reyes por lo que las Navidades son una de las épocas de hermosos recuerdos. Varias veces dormí con miedo, esperando que los Reyes entraran a mi cuarto.
     Ahora este período también tiene recuerdos muy tristes, como extrañar a mi Papá, la muerte de mi abuelo paterno una víspera de Reyes y una de las más recientes la muerte de mi abuela el Día de Navidad. No hay Navidad, que no piense, ¿a quién perderé este año? Sin embargo, trató de que mi nostalgia no afecte la celebración. Continuo la filosofía de mi madre convirtiendo esta época en una especial para mis hijos. Desde el 1 de noviembre, estoy ya preguntando hicieron la carta a Santa Claus, y a la misma vez, recordando que lo mas importante es el Nacimiento del Niño Jesús. O sea los discursos tradicionales de todas las familias. Además, hemos viajado a Disney, despedido el año en Washington y hasta vimos la Parada de Macy's con tal de dejar recuerdos diferentes en su corazón.
      Este año, luego de mucho tiempo, quise revivir viejos tiempos y me senté a hacer mi lista de Santa Claus.  Me tomó una hora y puse de todo. Dinero, salud, un viaje a Europa, cosas para mis hijos, una pulsera Tous en fin pedí como en mi infancia. Cuando la terminé no podía contener mi risa, ya que la misma finalizó "oye Santa, tú no crees que ya me toca un jevito para mi y otro para  la comadre. Si cabe en el trineo traélo o que Baltasar lo eche en su camello mágico. Ahora trata de traerlo como te lo pedí." ¡O sea la última moronidad del día! Sin embargo, por un rato me transporté a mi vida mayaguezana sin preocupaciones y con la ilusión de que el viejo barbú o los Reyes me iban a complacer.  Creánme, disfrute el ejercicio.
       Hoy volvía releer mi carta y me dije : "A la verdad que por pedir, nadie se ha muerto. Esta es la ilusión de los niños." Te invito a que saques un tiempo y hagas tu cartita de Navidad, pero hazla detallada. Entre el ballet, baloncesto y la rainbow, es buen ejercicio. Además, dicen que uno debe pedirle al Universo todo lo que quiere y que el te responderá. No hay limítes y en caso de que sea una lista exagerada, siempre podemos echarle la culpa a lo que aprendimos con el Catálogo de Mattel en las navidades de la infancia.  

1 comment:

  1. y nada mas le pediste un jevito para ti y para tu comadre... o sea...

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