En mi caso, tengo que recuerdos de gente que amo que ya no están y para colmo me dejaron en épocas claves como Navidad y Reyes. Tengo lapsos de momentos que he orado por no perder a nadie más de los míos, pero lamentablemente es el curso natural de la vida. Por otro lado, me causa "stress", el momento en que los chicos se van a pasar unos días con su familia paterna. ¿Egoísmo? Tal vez, pero aunque disfruto del silencio de la casa, extraño a los nenes, sus risas y peleas. Inclusive, varios años en que los nenes no han estado en épocas claves me encierro y no salgo, ni aunque me tumben el teléfono.
Durante el día de hoy, la melancolía me invadió por varias horas. Sin embargo, me repuse con rapidez. He comenzado a tener unas festividades únicas e inolvidables gracias a la compañía de amistades, familiares y cosas que he hecho con los nenes. He rescatado viejas amistades que aunque siempre han estado ahí, a veces la rutina te envuelve y uno se aleja. También, se han añadido nuevas amistades las que disfruto con sus conversaciones, almuerzos, cavitas y sobretodo en la construcción de sueños y metas. Y aunque lo he repetido en varios "blogs", gracias a facebook he vuelto a ponerme en contacto con gente que aprecio muchísimo.
Esta mañana en un momento de paz y conmigo misma que tuve tomándome un café con un Red Velvet espectacular por cierto, me puse a pensar en el sacudión que tuvo Puerto Rico. Inclusive leí y reflexioné a través de un "blog” de una buena amiga. A la verdad que con todo y los que nos quejamos los puertorros la mano santa nos protege. Luego del susto, par de padrenuestros, la gente volvió a las festividades. Pero así, es la vida, a pesar de lo malo con ayuda de Dios uno tiene que continuar y seguir adelante. Como dicen en Broadway "the show must go on." No podemos dejar que la nostalgia por los que no están o por tiempos mejores nos empañe esta celebración. Es momento de agradecer a la vida por lo vivido, por los que estuvieron, por lo que nos enseñaron y por las memorias que tenemos.
Las navidades pasan muy rápido y pronto estaremos en las carreras de la rutina diaria. Son los recuerdos y el deseo de revivir sentimientos positivos los que nos mantienen en pie de lucha en esta locura de mundo que nos ha tocado vivir. Entre el ballet, baloncesto y la rainbow, estoy sumamente agradecida a Santa por haberme dado un recuerdo adicional con la Nochebuena de ayer. No niego, que luego del temblor me tome 2 cavitas corridas, porque si había probabilidad de muerte, es como en el Titanic a morir con cache. Pero más que nada brinde por los ángeles que tengo en el Cielo que me protegen y por los angelitos que me ha puesto en la Tierra Dios para hacer el camino más fácil, y eso incluye a amistades y familiares. ¡ Gracias a ellos por estar a mi lado. Feliz Navidad a todos!
tu con cavita y yo le tuve que meter al Black!! Los hijos no solo se ausentan cuando peques, de grandes también. Duele igual pero c'est la vie! Un abrazo querida amiga.
ReplyDeleteSylvette lo que debemos dar gracias es porque vivimos en una época que prácticamente no importa dónde estés, es como si estuvieras al lado de todos los que quieres. Con esto de la tecnología a mi hasta se me ha quitado el "homesickness" eterno con el que vivía. Ahora no estar en navidad con la familia es casi nulo porque aunque unos están en Sudáfrica, otros en Ecuador, otros en el Caribe y algunos en Estados Unidos...todos nos vemos por skype y celebramos juntos navidad, año nuevo, día de las madres, o alguna ocurrencia nueva del miembro más chiquito de la familia. Anoche si comentaba con mi hermana lo triste que debe ser para los miles de homeless que pasaron una nochebuena con frío, sin nada en el estómago y sobretodo, solos, sin familia. Somos afortunados, no hay duda!
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