Volver a la rutina es como el café a unos les gusta a otros les cae pesado. Pues bien, luego de tanta algarabía navideña, lechón, temblores , tarjetazo y filas en las tiendas, llegamos a la normalidad. Esta semana ya muchos sienten la acidez de la temporada. ¿A qué me refiero? Esta la persona que no cuadro sus finanzas en toda la temporada y esta pelao. El que no dejó la pareja para estar con alguien y ahora comienza a arder trolla en la relación. El estructurado y positivo que ya decretó que esta es su década pero no sabe por donde empezar. Y el que engordó 20 libras y en 2 semanas pretende rebajar 30 y bajar el colesterol 10 puntos. En mi caso, comenzó el corre corre de la semana y los sábados con la agenda social de los chicos, de regreso al trabajo y a trabajar con la creatividad de las maestras de mis hijos que seguro despertarán aún mas la mía. Y a todo esto con la presión de que tienes que cumplir con estos roles dando tu 200% por que sino estás fallando.
Pero ¿ por qué es tan pesado volver a la rutina? En esto de celebración los puertorros somos únicos y como dicen muchos extranjeros no pensamos en el mañana. Estamos fastidiados y celebramos para olvidar. Estamos bien y vamos a celebrar. Hoy celebro y compro que la última la paga el del mas allá. Sin embargo, hay una realidad detrás de este espejismo. La economía sigue donde estaba, ya se están acabando a bofetas en la UPI, la criminalidad sigue rapante, Mari Pili seguirá “in”, aumentan las infidelidades, no hay marcha atrás en los gastos y hasta la leche subió, lo que se traduce a que el café también. Mi madre, no es fácil caer en tiempo y pagar $1.25 por una tacita de café.
Lo admito, me pesa ser positiva ante este escenario pero hay que buscar la forma de desarrollar este sentimiento. El 2010 fue un año complicado y se acabó. No es que milagrasomente todo se vaya a resolver pero el mantenernos en la negatividad puede ser perjudicial y al final del día tenemos que hacer en tiempo. O lo hacemos a la buena o a la mala. Pues ni modo a rezar, a decir afirmaciones positivas y a tomarse una copa de vino en vez de mandar al carijo al que te molesta con j.
La rutina tiene su razón de ser en la vida. Es la manera que vivimos estructurados y con orden dentro de la sociedad. ¿Con orden, pero si cada vez la gente tiene menos respeto por el prójimo? Sin embargo, esa es la razón de ser. Cada vez que salgo de la rutina lo disfruto con mayor intensidad, ya que se lo difícil que es caer en tiempo. Es eso lo que alivia mi ansiedad diaria.
Entre el ballet, baloncesto y la rainbow ya volvimos a nuestro diario vivir. Algunos días será pesado, otros alegres y otros ni fu ni fa. A mi entender eso es parte de la vida saber que hay días buenos y días malos pero que todo pasa con el tiempo. Lo importante es que atesorar los momentos buenos y trabajar para seguir construyendo en ellos. Y cuando esto no funciona, siempre lo digo una buena copa de vino también ayuda y más ahora que hasta tomar leche está caro.
Entre el ballet, baloncesto y la rainbow ya volvimos a nuestro diario vivir. Algunos días será pesado, otros alegres y otros ni fu ni fa. A mi entender eso es parte de la vida saber que hay días buenos y días malos pero que todo pasa con el tiempo. Lo importante es que atesorar los momentos buenos y trabajar para seguir construyendo en ellos. Y cuando esto no funciona, siempre lo digo una buena copa de vino también ayuda y más ahora que hasta tomar leche está caro.
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